
Bajo la excusa de buscar mis sueños me pasa que hago de la realidad una cosa distinta para que parezca más agradable, para que sea más a mi medida, para que sean las cosas más como me gustaría que fuesen que como son en sí mismas. Se trata de mi subjetivismo que pinta todo, tiñe todo, adormece mis sentidos y me embriaga...
Una reciente experiencia vital que tuve ha sido sobre el tema de soñar por mi propia felicidad e IDEALIZAR. Me pasa que cuando busco ser feliz, comienzo a soñar, cuando pienso, por ejemplo, en conocer y tener a la mujer de mis sueños (tema que en gran parte motiva el desarrollo de estas líneas), comienzo a idealizarla y ella se comienza a volver en inalcanzable... Peor aún, si idealizo siento que me vuelvo pequeño, insignificante, inútil, hastíamente inútil frente al sueño que me había planteado, me encierro en unas marañas complejas y absurdas… y mi ideal se transforma en un temible gigante que amenaza con pisarme y hacerme puré contra el suelo… ya no es entonces mi sueño, es ahora una pesadilla... me desconozco absolutamente, no soy dueño de mí y, este "Ideal" mimetizado como mi sueño se nutre de mis fantasías y devora mis ilusiones...
Y a esto se suma la ansiedad, tirana ansiedad que asfixia, que tortura, que me hace esclavo y en vez de alzarme y ponerme a la altura de esta lucha me hunde en el abismo.
Descubro que no se trata de ponerle velitas piadosas a los sueños, o de crear musas sagradas, de encenderles fuegos artificiales y bombardas, de reventarles bombos y platillos, de llenarlos de aplausos y homenajes, de piropos y guiños coquetos, de componerles canciones y silbarles cursis estribillos, de declamarles poemas o proclamarlos días nacionales…
Se trata de poder encender en uno ese fuego interior para alcanzar esos sueños y poder arrebatarlos con decisión, para con la antorcha encendida en la mano, iluminando cada paso, vivir en la realidad para hacerlos reales…
Y a esto se suma la ansiedad, tirana ansiedad que asfixia, que tortura, que me hace esclavo y en vez de alzarme y ponerme a la altura de esta lucha me hunde en el abismo.
Descubro que no se trata de ponerle velitas piadosas a los sueños, o de crear musas sagradas, de encenderles fuegos artificiales y bombardas, de reventarles bombos y platillos, de llenarlos de aplausos y homenajes, de piropos y guiños coquetos, de componerles canciones y silbarles cursis estribillos, de declamarles poemas o proclamarlos días nacionales…
Se trata de poder encender en uno ese fuego interior para alcanzar esos sueños y poder arrebatarlos con decisión, para con la antorcha encendida en la mano, iluminando cada paso, vivir en la realidad para hacerlos reales…
Lo que me gusta de los sueños, de los que todavía están latentes, sin haber sido manoseados por idealismos suicidas, es la fuerza que dan al realizarlos, por más grande que sea el reto que supongan, y poder ser libre, natural, yo mismo y así romper con mis miedos, sobretodo a fracasar... porque si un sueño no te implica riesgo, si no te reta, si no te exige entregarte desde lo más profundo de tus entrañas, no es más que un burdo placebo...
Con ese fuego encendido empieza el trabajo "creativo" por ser feliz , lo cual implica ser un pillo y un bribón, un diestro y temerario bandido que no tiene temor de romper las reglas por alcanzar sus sueños... o a caer una y mil veces, o a ser la vergüenza de la familia o el hazmerreír del círculo social, a ser tajado de imprudente e irracional, a ser censurado por la columna de crítica oficial o a ser quizá siempre incomprendido por los medios...
Soñar de verdad, pasando al plano "práctico", requiere la capacidad de ser astuto, astucia que se da al disparar un efecto sorpresa sobre la realidad comúnmente aceptada por la mayoria empezando por uno mismo, "in their face", no ser de los que esperan que todo salga con normalidad, y si no salen echarse para atrás, no ser un burgués, no ser lo que todos esperan que uno sea, no hacer lo que todos esperan que uno haga... Si IDEALIZO juego en contra de esta premisa, hago todo lo que idealmente se supone que debería hacer para alcanzar mi sueño, siguiendo un proceso pre-establecido, y así, por ende, haré todo lo que todos esperan que haga y seré lo que no soy, sino lo que los demás quieren, me ceñiré a lo medible, empaquetable, reciclable, plástico, artificial... seré un hombre light que vive de sueños light...
Sé que debo convertir mis sueños en legítimamente verdaderos, concretos, tangibles... no en vagos ensueños…y eso es lo que quiero... IDEALIZAR es flotar en el éter de la irrealidad, entre lo "cute" y lo "pinky", es condenar esta aventura al archivo Nro. 439, Sección 8QY, en el séctor de “Incierta Irregularidad”, del área indefinidamente Fuera de Servicio en un cajón atracado en el fondo de un sótano de una oficina gubernamental en Kazajistán… es hacer inútil tanto papeleo, parafraseo y ajetreo llevado a cabo desde que tu corazón te empezó a reclamar la felicidad, desde que desde pequeño la creías verdad y rezabas para que el buen Dios algún día te permitiera tenerla… es hacer inútil esta vida…hacer inútil tu propia semilla...
Empezar por UN sueño es la clave, por el más grande, por el verdadero…pero empezar YA…sin ya más ese: “…y qué sería si…” o ese condenado: “…y si no..."
Por eso pondré mi corazón no en IDEALIZAR las cosas sino en hacer todo lo posible de mi parte por alcanzar mis sueños siendo realista y atrevido, astuto, sagaz, abierto a Dios... por forjar en mí ese ardor en la lucha, en el dolor y la alegría que me permitan considerar siempre que no sólo yo sueño, sin pensar que mi sueño es mejor o más importante que el de otros. Eso es ser hombre, pensar en los demás y pensar en mí a la vez... Amando mi sueño como un tesoro, recordando que los tesoros se comparten, y que aquello que no se comparte se pudre en el corazón. Si un sueño no se puede compartir, y antes bien, el tenerlo te induce a esconderlo, a maquillarlo, a hacerlo "digerible" al decírselo a aquellos que te conocen, entonces, deséchalo.
Yo no haré de mi interior pútrida mortaja ni cultivaré miasmas en mi alma…
Yo haré de mi interior suprema alegría, cálido hogar y hermosa melodía…
Por eso, si tu sueño no te hace mejor… déjalo y busca uno mejor, uno verdadero, uno del cual te sientas orgulloso, que te haga respirar y ver la luz del día, que te garantizo que lo encontrarás si lo buscas como tal, como la posibilidad de poder ser mejor, porque para eso son los sueños…no para ser "ideales", sino para despertar, caminar, caerte, luchar, perder y triunfar... vivir.
Yo no haré de mi interior pútrida mortaja ni cultivaré miasmas en mi alma…
Yo haré de mi interior suprema alegría, cálido hogar y hermosa melodía…
Por eso, si tu sueño no te hace mejor… déjalo y busca uno mejor, uno verdadero, uno del cual te sientas orgulloso, que te haga respirar y ver la luz del día, que te garantizo que lo encontrarás si lo buscas como tal, como la posibilidad de poder ser mejor, porque para eso son los sueños…no para ser "ideales", sino para despertar, caminar, caerte, luchar, perder y triunfar... vivir.

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