Lo que he visto, lo que he vivido
no tiene forma, no tiene cometido
Lo que siento, lo que he percibido
no completa un universo, sólo semeja lo prohibido
Lo que he visto, lo que he vivido
sólo es una forma invisible, un breve estallido
lo que se ha ido, lo que no existe
ahora es pluma y hastío.
Lo que he visto sin forma, descolorido
me espanta y me asombra
me vuelve un abismo vacío,
un incrédulo creyente de un ídolo sin brío.
Lo que agota mi tiempo, lo que espero y ansío
es sólo una gota sincera, un real cometido
un silente te quiero que retorne la cimiente
del incierto desdén, de mi tumba vacía
que trémula se desgañita reclamándome sueños cumplidos
que parca se agita, cada mañana, pidiéndome respuestas
de cosas que no he visto, de cometidos inciertos
de sueños que me despiertan
de vidas que no tienen forma
de formas que no he palpado
de ausencias que se acaben
de silencios que queden
al terminar estas líneas
al terminar este breve, tan blando, cometido.






